El silencio del Estado impacta más que el crimen de desaparición forzada ¿Nadie es responsable?

 

Deyanira Guerrero Tovar. Desparecida por actores armados en el Putumayo, el 2 de mayo de 2018.

Hace cuatro (4) años, en una semana como esta, Tejedoras de Vida y las lideresas de las organizaciones que hacen parte vivieron una de las peores situaciones de violencia sufridas contra esta organización; el 2 de mayo de 2018, Tejedoras fue informada sobre la desaparición forzada de Deyanira Guerrero, una de las lideresas principales de la Inspección de El Placer, en el municipio de Valle del Guamuez. Y durante dos días no se encontró la forma ni los medios para llamar la atención ante este crimen, nadie se lo tomó en serio, ni la Fuerza Pública que a nivel local se excusaba en la hipótesis de “que era posible que se había ido con un amante”, negando un crimen de lesa humanidad y perdiendo un tiempo valioso que pudo salvarle la vida, ni las instituciones encargadas de investigar. Sin embargo, las organizaciones de mujeres y la comunidad local, que reconocía su valía, su compromiso social y su amor a la familia, sí lo tomó en serio, desde el primer día y durante más de un año fueron incansables las jornadas de búsqueda de Deyanira, superando con creces la impulsada por los organismos de seguridad. Con los medios y recursos con los que se contaba en el momento, por ríos, montañas y selva, dónde había algún dato o información, dónde un rumor indicara algo, se reunían mil o dos mil pesos para la gasolina de las motos y entre tod@s se hacía una “Minga” para buscar sobre estos rastros, -así sea su cuerpo-, ya al final era la última esperanza.

Durante más de tres años, desde la fundación del piloto de la Mesa de Garantías de Seguridad para Lideresas y Defensoras de Derechos Humanos en el Putumayo, exigimos información sobre este caso. Por ella, este piloto fue creado e impulsado; por ella, parte de lo que hoy es el Programa Integral de Garantías para Mujeres Lideresas y Defensoras de DD.HH., -PIG-, es una realidad y se logra un Plan Nacional territorializado, con enfoque diferencial que protege y brinda garantías de seguridad desde el Estado a las lideresas; por ella, las mujeres lideresas en el país han avanzado y replican este ejercicio en otros departamentos desde Montes de María y Cauca entre otros. Por ella y a causa de su caso, no dejamos ni un solo día de pensar en las otras mujeres lideresas víctimas que están viviendo situaciones de amenazas y que día a día ponen el dilema de su familia o su comunidad. Morir por o vivir con. La dignidad no se pone en cuestión con las mujeres.

Por estas mujeres recordamos nuevamente a Deyanira, su familia y a su comunidad. Cuatro años después, lamentamos no tener nada. No hemos logrado recuperar su cuerpo, ni tampoco consolar y reparar a su familia, ni siquiera tenemos un avance en su investigación. La Fiscalía repite el mismo discurso desde el primer día, la Policía y la Fuerza Pública también ¿Nadie es responsable? ¿Nadie?

Deyanira de 36 años, lideresa del municipio de la Inspección del Placer en el municipio del Valle del Guamuez- la Hormiga, madre de dos hijos, uno de doce y otro de siete, quedó registrada en el silencio de la lista de las 120 mil personas desaparecidas en Colombia, pero su dignidad, su vida, su obra y su familia, estará siempre presente en nuestra historia.

Recordamos su historia a través de Daniel Samper Ospina en su columna de Los Danieles titulada: “Deyanira Guerrero, Karina García, Concepción Corredor”. https://cambiocolombia.com/…/deyanira-guerrero-karina..