OXFAM y Tejedoras de Vida salvan la piscicultura de San Isidro, Mocoa

Ciento treinta y cinco milímetros de lluvia desencadenaron la noche del 1 de abril en Mocoa una avalancha de agua, lodo y piedras que arrasó todo a su paso en un sector entero de la capital putumayense, llévandose consigo incontables vidas, cientos de heridos y arrasando 17 barrios de Mocoa. El municipio, declarado en ‘calamidad pública’, vió interrupido su suministro eléctrico y de acueducto, dificultades que se sumaron a las ya complicadas tareas de búsqueda de supervivientes, atención médica de heridos o reubicación de damnificados en albergues provisionales, por las autoridades encargadas y  las organizaciones de la sociedad civil.

Entre los muchos barrios afectados por el alud de lodo y pWhatsApp Image 2017-04-12 at 06.59.36iedras está el caso especial de San Isidro. El barrio lo conforman 25 familias dedicadas en su mayoría a la piscicultura como medio de vida, 20 piscinas y más de 8000 peces dan de comer por más de una generación a más de 60 personas de la comunidad. La avalancha puso en jaque su principal medio de subsistencia, con la destrucción total del suministro de agua y la incapacidad de reestablecerlo y salvar su producción a corto plazo.

 

Ante la sWhatsApp Image 2017-04-12 at 06.59.35ituación, las Tejedoras de Vida comenzaron a gestionar una donación que permitiera salvar el medio de vida de la comunidad. OXFAM Colombia fue el único que acudió al llamado de las mujeres, donando más de 350 metros de manguera y una serie de implementos y uniones que permitieron la reparación del sistema de aprovisionamiento de agua a las piscinas. “Nadie nos quería ayudar con eso” dice una de las líderes de la comunidad, “gracias a la Alianza y a OXFAM que nos ayudaron a salvar nuestro medio de supervivencia, gracias de corazón por haber puesto la mirada en nosotras y no habernos dejado solas, lo hubieramos perdido todo.” concluye. San Isidro respira tranquilo. La comunidad realizará este sábado una minga de trabajo comunitario, a la que invitaron a voluntarios y organizaciones, para poder poco a poco volver a la normalidad y a su común denominador; la piscicultura.

 

Atte.

Comunidad de San Isidro

Alianza de Mujeres Tejedoras de Vida